En pleno verano, cuando se produce el mayor número de desplazamientos por las carreteras españolas, el precio de la gasolina alcanza su nivel más alto desde el mes de marzo. Actualmente se paga de media en torno a 1,7€/litro de gasolina, coincidiendo además con el recorte de las ayudas especiales a los hidrocarburos.
Este aumento considerable del precio de los carburantes ocurre tras el primer fin de semana de agosto, en el que según las previsiones se produjeron más de cinco millones de desplazamientos en nuestro país. Ante esta situación, la Agrupación de Fabricantes de neumáticos (Afane) recuerda que los neumáticos son un elemento fundamental con el que conseguir ahorrar energía. Los conductores pueden aportar un importante grano de arena con la elección correcta al comprarlos y un mantenimiento adecuado durante su uso.
“Cuando los neumáticos cuentan con la presión correcta, la superficie de contacto con el suelo es la óptima, mientras que si están por debajo, la goma se aplasta contra el pavimento y aumenta la fricción. A más fricción, más esfuerzo para mover el vehículo y por tanto mayor consumo de combustible”, explica José Luis Rodríguez, director general de la Agrupación.
Por otra parte, si los neumáticos tienen un gran desgaste o deformaciones, el vehículo puede tender hacia un lado, haciendo que el motor trabaje más para mantener la dirección. Esto genera una mayor resistencia y, por ende, mayor consumo de combustible.
Pero conseguir esas mejoras pasa primero por ser selectivos a la hora de realizar la compra y optar por el modelo más adecuado. La etiqueta del neumático nos ofrece información útil sobre la sostenibilidad y la eficiencia energética del modelo que vayamos a escoger. Dependiendo de los materiales, dibujo y compuesto del neumático, el gasto en combustible puede ser menor.
En el caso de motores térmicos, el uso eficiente de los neumáticos y su buen mantenimiento se traduce en ahorro de combustible y disminución de emisiones de CO2. Para los vehículos eléctricos el ahorro resultará en un aumento de la autonomía.
Además, otro punto esencial a tener en cuenta es la conducción. Según destaca el representante de Afane “para no despilfarrar, lo primero que se debe hacer es arrancar el motor del coche sin pisar el acelerador. En los motores de gasolina se puede comenzar a circular justo después del arranque, mientras que en los de diésel se debe esperar unos segundos”. También es importante mantener la velocidad lo más uniforme posible, evitando frenar, acelerar y cambiar de marcha si no es necesario.
Un consejo que se suma a otras recomendaciones como usar el aire acondicionado en lugar de bajar las ventanillas si tenemos calor, conducir con la marcha más larga y evitar revolucionar el motor, aprovechar las bajadas para ahorrar en el consumo de combustible y, en las subidas, retrasar al máximo la reducción de marcha, incrementando ligeramente la presión sobre el acelerador.

