El creciente auge del caravaning ha llevado a la Dirección General de Tráfico (DGT) a actualizar la normativa aplicable a autocaravanas y furgonetas camperizadas mediante la Instrucción PROT 2026/04, que sustituye a la regulación vigente desde 2023. El objetivo es ofrecer mayor seguridad jurídica a los usuarios y adaptar la normativa a la evolución de este tipo de vehículos.
Uno de los cambios más relevantes afecta a la Inspección Técnica de Vehículos (ITV), ya que se aclaran definitivamente los plazos de inspección en función de la categoría del vehículo.
Las autocaravanas (categoría M) estarán exentas de ITV durante los cuatro primeros años desde su matriculación; entre los cuatro y los diez años deberán pasarla cada dos años y, a partir de esa antigüedad, la inspección será anual.
Por su parte, las furgonetas camperizadas clasificadas como categoría N mantienen un calendario más exigente: deberán superar la ITV cada año durante sus diez primeros años y, una vez alcanzada esa antigüedad, cada seis meses.
Aparcar no es lo mismo que acampar
La nueva instrucción también aclara uno de los aspectos que más dudas genera entre los usuarios: la diferencia entre estacionar y acampar.
La DGT recuerda que una autocaravana puede estacionar como cualquier otro vehículo siempre que respete las normas generales de circulación y aparcamiento. Sin embargo, cuando se despliegan elementos exteriores —como toldos, mesas, sillas, patas estabilizadoras o ventanas que sobresalen del perímetro del vehículo— o se realizan vertidos o actividades no permitidas, se considera que el vehículo está acampado y pasan a aplicarse las limitaciones establecidas por cada municipio.
Más infraestructuras para un sector en crecimiento
La actualización normativa también impulsa el desarrollo de infraestructuras específicas para el turismo itinerante. Entre las novedades destaca el reconocimiento de nuevas áreas de acogida para autocaravanas en distintas comunidades autónomas y la incorporación de la señal S-128, que identifica los puntos habilitados para el vaciado de aguas residuales de estos vehículos.
Para el sector de la automoción, esta actualización supone un paso adelante hacia una regulación más clara y adaptada al crecimiento del caravaning, facilitando tanto el mantenimiento de los vehículos como la seguridad jurídica de sus propietarios.

